Annette March-Grier – Ayudando a sanar a los niños de Baltimore que sufren

(CNN) – Con sólo 7 años de edad, Kyron Chase se enfrenta a lo inimaginable: el asesinato de su padre.

“Decirle a mi hijo que su padre había sido asesinado fue una de las cosas más difíciles que jamás he tenido que hacer”, dijo Kimberly Vinson, madre de Kyron. “Tenía un vínculo con su padre que pocos niños tienen”.

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Kyron ha tenido dificultades para hacerle frente a la muerte de su padre, ocurrida en diciembre. Y Vinson, que se quedó sola con dos hijos pequeños, ha batallado para llenar el vacío de su hijo.

“Me preocupa cómo va superar esto”, confiesa.

El año pasado, luego de cuatro años en alza constante, la tasa de homicidios en Baltimore llegó a los niveles más altos de su historia. Sin embargo, aún hay familias como la de Vinson con pocos recursos para afrontar el trauma de la muerte repentina de un pariente.

Ahí es donde interviene Annete March-Grier. Su organización sin ánimo de lucro ayuda a los niños y a sus familias a lidiar con el dolor.

“El duelo de un niño por la pérdida de un ser querido suele complicarse por la pérdida de seguridad e identidad”, explica March-Grier, consejera y enfermera registrada. “Puede ser un cambio muy peligroso si no hay un sistema de apoyo”.

“Nuestro programa ofrece ese lugar seguro para que un niño se recupere”.

Desde ç 2008, su organización, “Roberta’s House”, ha brindado programas de apoyo gratis a más de 2.100 personas, casi la mitad de ellas niños.

Cuando la muerte golpea una infancia

La visión de March-Grier y Roberta’s House viene de su infancia. Ella creció en la funeraria de su familia.

“De pequeña, me sentaba en las escaleras y miraba desde la barandilla cómo las familias se congregaban en torno a sus difuntos”, explica March-Grier, de 53 años. “La muerte estaba a mi alrededor”.

Con los años, conoció a miles de familias desconsoladas, sobre todo niños, que tuvieron que enfrentarse a una pérdida.

“Amo mi ciudad… Pero la gente aquí vive crisis tras crisis”, dice. “La violencia en esta ciudad y el duelo están directamente relacionados”.

Hoy, Roberta’s House, nombrada así en honor a la difunta madre de March-Grier, proporciona grupos de apoyo, asesoría y talleres especializados a cualquier persona de la comunidad.

El programa familiar está adaptado a niños de 5 a 17 años. Los voluntarios los ayudan a explorar sus sentimientos y a aprender maneras saludables de lidiar con ellos, como escribir un diario, participar en juegos, artes y manualidades. También organiza un campamento de verano de tres días.

“Les enseñamos a nuestros niños que llorar es bueno y que en realidad es un indicio de amor y no una expresión de debilidad”, dice March-Grier.

Kyron y su mamá llevan un mes asistiendo a las reuniones en Roberta’s House. Vinson cuenta que su hijo se está abriendo más con respecto a sus sentimientos y su papá.

“Yo (quería) que supiera que hay otros (niños) que pasan por lo mismo que él”, comenta ella.

Cambiando el juego

Desde 2011, March-Grier ha estado ayudando a delincuentes juveniles a enfrentar diferentes problemas, como tener un padre en la cárcel o un abuso sexual.

Los adolescentes participan en un programa de seis meses cuyo objetivo es ayudarlos a volver al camino correcto. March-Grier usa una táctica de “concienciación”: Monta un funeral y le dice a los chicos que imaginen que es su propio funeral.

“Ls llevamos a la funeraria y los ayudamos a ver que si vas a jugar el juego, tienes que darte cuenta de que también hay un final en este juego”, explica. “Esta es nuestra forma de tratar de influirles antes de que sea demasiado tarde”.

March-Grier cree que el duelo es un problema de salud pública. Suele llevar su mensaje a la comunidad ofreciendo talleres gratuitos para niños y adultos en escuelas locales, iglesias, hospicios y centros comunitarios.

“Un dolor no resuelto puede hacer que la gente vaya por la vida gravemente herida”, dice. “Nuestro objetivo es ayudar a las personas a que entiendan que el dolor no tiene que destruirlos”.

Con planes de expandir sus servicios y mudarse a un lugar más grande, March-Grier quiere continuar el legado de sus padres en Baltimore.

“Les estamos dando a las familias en esta ciudad un sentimiento de esperanza”, afirma. “Ayudamos a sanar heridas y a unir nuevamente a las familias”.

¿Quieres involucrarte? Mira el sitio web de Roberta’s House y mira cómo ayudar.

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