Juan Pablo Romero Fuentes: construyendo un mejor futuro para los niños de Guatemala

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Por Laura Klairmont, CNN

(CNN) – Al haberse criado en Guatemala, Juan Pablo Romero Fuentes vio que muchos de sus compañeros sucumbían en las drogas, las pandillas y la delincuencia.

“Aquí, los niños aquí se ven obligados a crecer en un ambiente muy duro lleno de violencia”, dijo.

Debido a que ha tenido que recuperarse de décadas de guerra civil, Guatemala sigue plagada por la pobreza y la violencia. Según las Naciones Unidas, el país presenta la quinta tasa más alta de homicidios.

Romero Fuentes se graduó de maestro en su ciudad natal, y se dio cuenta de que muchos de sus estudiantes luchaban con los mismos problemas que su generación había enfrentado.

“Sus padres no tenían trabajo; sus familias se estaban desintegrando. No tenían esperanza o motivación”, dijo.

Así que, a los 23 años de edad y con la bendición de sus padres, Romero Fuentes convirtió parte de su casa familiar en un centro comunitario. En 2006, comenzó a dar tutorías y a trabajar como mentor de un grupo de niños después de la escuela. La voz se corrió rápidamente, y niños de todas partes de la comunidad se unieron al grupo.

Actualmente, su programa ofrece clases gratuitas, tutorías y alimentación, así como atención médica de bajo costo. Su organización sin fines de lucro “Los Patojos” ha ayudado a más de 1.000 niños.

“Creé un lugar seguro para que se den cuenta de que realmente pueden cambiar aspectos negativos de sus vidas y de su comunidad”, dijo Romero Fuentes, ahora de 30 años. “Quería darles un mejor presente para que pudieran alcanzar un mejor futuro”.

La organización sin fines de lucro de Juan Pablo Romero Fuentes ha ayudado a más de 1.000 niños.

Encontrar esperanza en casa  

“Los Patojos” se ha convertido en un refugio en una región donde los jóvenes necesitan con urgencia oportunidades y protección.

Una cantidad inaudita de niños de América Central han hecho el peligroso viaje a Estados Unidos para huir de la violencia y la pobreza de sus países. Desde octubre, más de 57.000 menores no acompañados procedentes de Guatemala, El Salvador y Honduras han sido capturados cuando cruzaban la frontera con Estados Unidos. Alrededor del 37% proviene de Guatemala, más que cualquier otro país, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

“Estas familias se encuentran en situaciones apremiantes. No tienen dinero y no hay esperanza para un mejor futuro para sus hijos”, dijo Romero Fuentes.

A pesar de esta dura realidad, Romero Fuentes cree que se puede reconstruir desde el propio país. Pero para que los jóvenes ayuden a hacer eso, dice, necesitan recursos y apoyo.

“En un país violento, la única arma que podemos tener es el amor”, dijo. “Estos niños ya son poderosos, pero aún no lo saben”.

Para ello, “Los Patojos” ofrece actividades productivas para personas de 3 a 18 años, las cuales tienen como propósito darles las herramientas que necesitan para transformar a sus familias y sus comunidades.

Una generación de mediadores de paz 

El programa de Romero Fuentes se lleva a cabo en toda la parte frontal de su casa familiar, así como en otro edificio en la misma cuadra.

En el centro principal, el cual está pintado con murales coloridos y citas, los niños están expuestos a una serie de rincones creativos. Reciben clases de danza, música, fotografía, teatro y malabares y muchas veces presentan obras para los demás.

“Estas clases son para demostrarle a los niños que pueden perseguir sus propios intereses para poder mejorar sus vidas”, dijo Romero Fuentes.

Seminarios de liderazgo enseñan a los niños sobre temas sociales, políticos y culturales. Aprenden sobre la importancia del valor moral, la justicia social y la autoexpresión. También exploran maneras de reducir la violencia.

“Los estamos educando para que sean los futuros líderes de Guatemala”, dijo Romero Fuentes.

El programa de alimentación del grupo les ofrece a más de 100 niños un tiempo de comida saludable al día. Para muchos de ellos, es el único alimento que reciben durante todo el día, dice Romero Fuentes.

“Los Patojos” también dirige una clínica médica que ofrece servicios básicos de salud a más de 1.500 personas cada año. Y la organización se encuentra en el proceso de construir su propia escuela, donde asistirán más de 250 estudiantes de preescolar a sexto grado de primaria.

Para Romero Fuentes, esto solo es el comienzo.

“Amo a mi ciudad y a mi país. Quiero inspirar a estos niños”, dijo. “Ellos son los encargados de escribir la nueva historia de Guatemala”.

¿Quieres participar? Ingresa al sitio web “Los Patojos” en www.lospatojos.org.gty entérate de cómo puedes ayudar.

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