Patricia Kelly – Una vaquera usa caballos para motivar a niños en riesgo

Por Marissa Calhoun, CNN

(CNN) – Fred Wright pudo haber crecido en Garden Street, pero los primeros años de su niñez no fueron color de rosa.

“Es difícil crecer aquí”, dijo Wright al referirse a su barrio de bajos ingresos en Hartford, Connecticut. “Hay muchas influencias negativas. Es fácil tomar el camino equivocado”.

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Criado por una madre soltera, Wright tenía problemas de comportamiento y tuvo que cambiarse de escuelas varias veces. Finalmente llegó a un punto donde sentía que no tenía razón para vivir.

“Llevaba una gran carga sobre mis hombros”, dijo. “No podía soportarlo”. “Ya no me importaba la vida”.

Pero todo eso empezó a cambiar cuando Wright conoció a Patricia Kelly.

“Tenía 7 años cuando conocí a la Sra. Kelly. … No estaba acostumbrado al rigor. No estaba acostumbrado a escuchar la palabra ‘no'”, dijo Wright, quien ahora tiene 17 años.

Kelly, quien fue miembro de la Marina y practicaba equitación, acogió a Wright bajo su protección y le ayudó a recuperar la esperanza en un lugar insólito: sobre un caballo.

“Fred era como una clavija redonda que todos trataban de meter en un agujero cuadrado”, dijo Kelly. “Estaba lastimado. Necesitaba un lugar en el que pudiera expresarse. El campo de equitación se convirtió en ese lugar para él”.

Durante los últimos 30 años, Kelly ha ayudado a los niños de Hartford a mantenerse en el camino correcto a través de Ebony Horsewomen, una organización no lucrativa. El programa ofrece clases de equitación y enseñanza sobre la ciencia de los animales a más de 300 jóvenes al año.

“Utilizamos a los caballos como un gancho para crear orgullo, autoestima y curación”, dijo Kelly, de 66 años. “Descubren que tienen capacidad. Solo tienen que desarrollarla”.

Cerrando ‘la brecha’  

Connecticut ocupa el cuarto lugar entre los estados más ricos de Estados Unidos, según la Oficina del Censo. Pero también tiene una de las brechas de ingresos más grandes del país entre ricos y pobres.

Kelly, quien ha vivido en Hartford la mayor parte de su vida, fue testigo de los efectos de esa desigualdad en la juventud.

“Es una ciudad dividida; los niños de los barrios más pobres tienen menos recursos”, dijo Kelly.

Al exponer a esos niños a la equitación, Kelly tiene como objetivo darles una alternativa a estar en las calles y una oportunidad para cambiar sus vidas.

“Cuando le enseñas a un niño a montar a caballo, descubren que son el centro de su entorno”, dijo Kelly, cuyo programa abarca a niños de 5 a 19 años. “Una vez que hacen esa conexión, pueden cambiar lo que sucede en la escuela, en el hogar y en la comunidad”.

El centro ecuestre y agrícola del grupo se encuentra dentro de un parque de 693 acres. Cuenta con un establo de caballos, un campo de equitación y una heladería. Se trata de un lugar muy distinto a las casas deterioradas y edificios escolares abandonados que se encuentran a corta distancia de sus puertas.

La flota ecuestre de Kelly incluye 14 caballos y un pony Shetland. También en la granja hay pollos, conejos, peces, aves y tortugas, los cuales han sido criados por los niños que han hecho de este oasis urbano su hogar lejos de casa.

Una hermandad a caballo  

Entre los programas que ofrece el grupo de Kelly está su singular Junior Mounted Patrol (patrulla montada juvenil), en la que los participantes sirven como guardas del parque.

“Somos los ojos y los oídos del parque”, dijo Wright, quien es el teniente del grupo solo de chicos.

Guiada por tutores mayores, la unidad especial está compuesta por chicos desde 8 años de edad, quienes se reúnen todos los domingos para tener un día lleno de actividades. Se ocupan de los graneros y de los caballos, reciben clases de equitación y participan en talleres de bienestar integral. Los chicos mayores montan para patrullar por el parque.

“Los chicos han visto una gran cantidad de cosas”, dijo Kelly. “Han visto traficar drogas. Han visto peleas. Han visto actos sexuales. Han visto el abandono. Si ven este tipo de cosas, lo informan y se lo hacemos saber a la policía.

En el caso de los jóvenes como Wright, la organización no lucrativa ha sido un factor crítico para su desarrollo.

“No puedo decirte dónde estaría sin este programa. Cambió mi vida. Me ayudó a establecerme metas por mí mismo”, dijo Wright, quien desea llegar a ser herrero equino y dentista. Espera asistir a Cornell University después de graduarse de la escuela secundaria el próximo año.

Para Kelly, historias como las de Wright sirven como testimonio del poder sanador de la naturaleza.

“Los niños deben tener luz en sus ojos. La luz significa esperanza”, dijo Kelly. “Cuando vienen aquí, podemos empezar a encender la luz de nuevo”.

¿Quieres involucrarte? Dale un vistazo a la página web de Ebony Horsewomen en www.ebonyhorsewomen.us y entérate de cómo puedes ayudar.

 

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